
Año y medio: lo que sé que no sé
Hace un año y medio escribí el primer post de este blog.
Contaba el salto al vacío, el agradecimiento a Fundación VASS y Bottega University, las lágrimas antes de la entrega del capstone, el orgullo de que lighton.es existiera.
Hoy tengo cuatro proyectos en producción, un blog activo y un portfolio que refleja mejor cómo trabajo.
Y quiero contarlo con honestidad.
El punto raro que nadie te explica bien
Hay una fiebre en el mundo dev con lo de junior y senior.
Todo el mundo parece tener muy claro cuándo se pasa de uno a otro. Hay posts, hilos, frameworks de evaluación, niveles salariales atados a la etiqueta. Como si en algún momento alguien te diera un toque en el hombro y dijera: "ya eres senior, enhorabuena".
Pero ¿quién decide eso? ¿Cuántos años tienen que pasar? ¿Cuántos proyectos? ¿Cuándo dejas de tener preguntas? Porque yo no conozco a nadie, con dos años o con veinte, que haya dejado de tenerlas.
A mí esa fiebre me importa zero.
No porque no valore crecer. Sino porque la etiqueta me parece lo menos interesante de todo el proceso. Prefiero seguir siendo junior toda la vida si eso significa seguir aprendiendo, seguir teniendo curiosidad, seguir encontrando cosas que no sabía que existían.
Para mí ser junior no es una fase a superar. Es un privilegio. Es el alma de la eterna aprendiz.
Y ahí es donde yo me siento reflejada.
Lo que un bootcamp te da y lo que no
Un bootcamp no te convierte en desarrolladora. Te da algo más parecido a un mapa borroso.
Entiendes para qué sirve una base de datos. Sabes que existe React. Puedes leer un componente React y entender más o menos qué hace. Sabes que hay algo llamado Docker aunque no lo hayas usado de verdad todavía.
Es una base. Una ligera idea sobre conceptos. Suficiente para empezar a buscar, para entender lo que lees, para no perderte del todo cuando alguien habla de arquitectura o de APIs.
Pero conocimiento profundo, el de verdad, el que te permite construir cosas complejas desde cero sin ayuda... ese no llega en seis meses.
Sin la IA no habría podido construir lo que he construido
Lo digo así, claro.
LightON, PurpleBasqueTours, Discográfica, este mismo portfolio. No habrían existido en la forma en que existen sin Claude, sin DeepSeek, sin las horas de conversación con modelos que me ayudaron a entender qué estaba haciendo y por qué.
No como atajo. Como co-arquitecta.
Cuando no entendía cómo estructurar el backend de LightON, pregunté. Cuando no sabía cómo funciona un CMS headless con Next.js, pregunté. Cuando algo fallaba y el error no me decía nada, pregunté. Cuando quería hacer algo y no sabía si existía una forma mejor, pregunté.
La IA fue la que pudo con las partes que yo todavía no podía. Y sigue siendo el mejor profesor que he tenido hasta hoy. Siempre está cuando se le necesita, 24/7. Para alguien que tiene preguntas continuamente, es como un oasis en un desierto.
Y aun así, los proyectos son míos. Porque yo decidí qué construir. Porque yo evalué si lo que producía tenía sentido. Porque yo entendí — a veces despacio, a veces muy despacio — por qué funcionaba. Porque yo seguí cuando algo fallaba. Porque yo los llevé a producción, los mantuve, los mejoré.
Sin criterio, la IA te da basura. Y el criterio, por pequeño que sea, era mío.
Lo que sí sé hacer
Si tengo que ser honesta sobre mis puntos fuertes, no son los que aparecen en la mayoría de portfolios.
No soy la que más sabe de algoritmos. No memorizo documentación. No tengo años de experiencia en ningún stack.
Pero sé buscar. Sé encontrar la información que necesito, evaluarla, filtrar lo que no sirve y quedarme con lo que sí. Sé estar al día: probar herramientas nuevas, modelos nuevos, plataformas, entornos. Sé reconocer cuándo algo ha mejorado y cuándo es solo ruido.
Y sé trabajar con IA de forma que amplíe lo que puedo hacer, no que lo sustituya.
Lo que sigo sin hacer bien
La lista es larga. Y me parece perfecto.
- Abrir un repositorio ajeno y entenderlo de un vistazo. Cada vez entiendo más cosas pequeñas, cada vez me pierdo un poco menos. Pero que alguien abra un repo y sepa al instante cómo está organizado... eso aún me queda lejos.
- El diseño de sistemas a gran escala. Puedo construir cosas sólidas a escala pequeña-mediana. En arquitecturas con muchos servicios, todavía me pierdo.
- La gestión del tiempo cuando hay varios proyectos activos a la vez. Sigo aprendiendo a priorizar.
Cada día aprendo algo más. Y ese es mi mantra.
No corro para llegar. Camino para disfrutar.
Y lo reconozco, es parte de esa eterna aprendiz.
Y eso, lejos de avergonzarme, es lo que más me gusta de esta profesión.
Por qué lo cuento así
Quiero que si alguien está empezando, sintiéndose pequeño frente a lo que no sabe, pensando que los demás lo tienen más claro... pueda leer esto y reconocerse.
No hace falta saber todo. Hace falta saber buscar, tener ganas de probar, ser honestx sobre dónde estás y no rendirte cuando algo no sale.
Lo demás llega. Poco a poco. Con cada proyecto, con cada error, con cada commit que arregla el del día anterior.
Junior. Aprendiendo. Con ayuda. Y agradecida.
Solo sé que no sé nada... pero cada día sumo algún granito de arena más. Pura satisfacción.
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